Luego de “Gasolina”, ahora escuchen “Las Marimbas del Infierno”
La curiosa y excéntrica relación entre un marimbísta de barrio y un baterista de heavy metal sirve esta vez a Julio Hernández para seguir construyendo metáforas sobre la Guatemala contemporánea. “Marimbas del infierno”, cuyo estreno está previsto en septiembre en el Toronto International Film Festival, es la nueva película de este realizador guatemalteco que hace apenas dos años nos sorprendió con “Gasolina”, una impecable cinta que recibió más de diez premio internacionales, entre ellos el Horizontes latinos del Festival de cine de San Sebastian.
Una noticia buena y dos aún mejores: Julio Hernández Cordón acaba de impregnar las salas de la Cinemateca Nacional de México con los efluvios de Gasolina, su multipremiada película con calidad de exportación. La primera nueva inmejorable es que por fin concluyó Las Marimbas del Infierno, un tributo a seres heroicos que como don Alfonso Tunche, el Dr. Blacko y el maestro Chiquilín—se atreven a tener sueños en el país de la eterna pesadilla. La segunda noticia inmejorable es que, aun sin estrenarse en Guatemala, ya hay quienes están esperando el eco de Las Marimbas del Infierno en festivales de cine alemanes, canadienses, chilenos y españoles, adonde llegará en las próximas horas o meses. Para qué darle más vueltas al asunto: Guatemala nunca te falla, siempre te queda mal. Porfirio Barba Jacob estaba en lo cierto: el camino más lindo de aquí es el que te lleva con rumbo a la chingada… Sí: pero todavía hay creadores llenos de luz que no se anclan en la condena sino que desplazándose contra vientos cuadrados, mareas demenciales y siglos de ruindad nacional, le hacen compañía a Sísifo y encuentran en el prójimo un motivo de tributo. ¿A poco no, Julio?



