Bulimia y Anorexcia un mal con solucion:
La adolescencia es un periodo de grandes cambios rápidos y marcados, acompañados de un aumento de masa muscular principalmente en los varones y mayor proporción de grasa en las mujeres los hábitos alimenticios se modifican especialmente durante la adolescencia especialmente en la s ciudades.
También se producen transformaciones fÃsicas, psicológicas y sociales. Estos cambios en nuestro cuerpo, suelen causar incomodidad y además una imagen insatisfactoria de nuestro cuerpo al mismo tiempo la sociedad tiende a idealizar una imagen corporal que varÃa con la época y las caracterÃsticas culturales.
Las ganas o deseo de alcanzar las proporciones óptimas consideradas por la sociedad incrementa la insatisfacción de la propia imagen; las mujeres suelen verse demasiado gordas y los varones no están de acuerdo con el desarrollo de su musculatura. Este malestar provoca conductas alimenticias peligrosas. las cuales están relacionadas con cambiar el peso y las formas del cuerpo, los trastornos mas comunes son bulimia , anorexia y obesidad.
En los anoréxicos y los bulÃmicos, la enfermedad se convierte en un propósito en la vida que, frecuentemente, sirve para esconder una serie de problemas que no tienen porqué estar relacionados con el sobrepeso, sino que suelen tener más que ver con problemas en el entorno familiar, en el trabajo o colegio. Para alguien que se siente totalmente fuera de control, un desorden alimenticio suele parecerle la forma más sencilla de volver a tener algo de poder o de autoestima. En una sociedad donde se venera a las personas delgadas, no es difÃcil imaginar cómo algunas personas que son especialmente vulnerables psicológicamente hablando, perder peso es la respuesta a todos sus problemas.
La bulimia nerviosa
El término bulimia procede del griego boulimos, de bous (buey) y limós (hambre). Literalmente, significa "hambre de buey" o un hambre muy intensa y tradicionalmente, se ha empleado para describir todo tipo de conductas de ingesta masiva.
La bulimia nerviosa, generalmente, empieza a principios de la adolescencia cuando las mujeres jóvenes (y, cada vez más, los hombres) intentan dietas de tipo restrictivo. Pero estas dietas son muy difÃciles de seguir y se suele fracasar en su cumplimiento. Es entonces cuando se reacciona comiendo de forma compulsiva y en grandes cantidades. Tras esta ingesta de alimentos, el bulÃmico se siente culpable y reacciona tomando laxantes, pastillas de adelgazamiento o provocándose el vómito.
Algunos de estos enfermos, reaccionan a esta ingesta masiva comenzando de nuevo una dieta restrictiva, tras lo cual vuelve a atracarse, a no ser que continúe con la misma y la bulimia se torne en anorexia. Los pacientes diagnosticados con bulimia tienen cerca de 14 atracón-purgación a la semana. En general, las personas con bulimia tienen un peso corporal de nivel normal-alto, pero éste puede sufrir continuos altibajos debido a estos atracones.
La anorexia nerviosa
Las personas con anorexia nerviosa, al contrario que las bulÃmicas, sà que experimentan una pérdida de peso sumamente importante que oscila entre el 15% y el 60% del que serÃa su peso corporal normal. Los motivos que les llevan a aborrecer la comida son un temor exagerado a estar gordas junto con una alteración de la propia percepción que tienen de sus cuerpos. De hecho, aún cuando han perdido tanto peso que parecen auténticos esqueletos andantes, siguen convencidas de su obesidad, y los alimentos se convierten en su más feroz enemigo. Además, las mujeres afectadas por este trastorno sufren amenorrea (falta de regla) aunque hayan pasado la menarquÃa (primera regla).
Generalmente la pérdida de peso se consigue mediante una disminución de la ingesta total de alimentos. Aunque los anoréxicos empiezan por excluir de su dieta todos los alimentos con alto contenido calórico, la mayorÃa acaba con una dieta muy restringida, limitada a unos pocos platos. Pero, además, existen diferentes clases de anorexia que se podrÃan resumir en dos: las anoréxicas de carácter restrictivo y las de carácter compulsivo purgativo.
Las personas anoréxicas de carácter restrictivo reducen su peso al dejar de comer, es decir, al llevar al lÃmite sus dietas de adelgazamiento o al hacer ejercicio de manera muy intensa. Por el contrario, las anoréxicas bulÃmicas, mantienen ese peso corporal por debajo de los mÃnimos saludables, a través de la purgación. Aunque ambos tipos son graves, el de tipo bulÃmico es todavÃa más dañoso al imponer estrés adicional a un cuerpo desnutrido y porque, además, muchos pacientes no presentan atracones pero sà recurren a las purgas incluso después de ingerir pequeñas cantidades de comida.
Desórdenes alimenticios en hombres
Al contrario de lo que se ha pensado tradicionalmente, los desórdenes alimenticios no afectan solamente a las mujeres. El 10% de los afectados por trastornos de este tipo son hombres y, cada vez, esta cifra va incrementándose más. Además, para los hombres es todavÃa más difÃcil salir de la enfermedad, ya que les cuesta mucho más reconocerla debido a que sienten que ésa es una enfermedad de mujeres y se avergüenzan de padecerla. Muchos creen que su masculinidad puede ser cuestionada por padecer anorexia o bulimia, pero poco a poco se ha de empezar a concienciar a los adolescentes de que estas enfermedades no discriminan, sino que afectan tanto a hombres como a mujeres, no importa su raza, su religión o su orientación sexual, ya que estos desórdenes tienen que ver con problemas como la depresión, la falta de autoestima y el estrés.
Los trastornos alimenticios en los hombres suelen estar más relacionados con la complexión atlética, sobre todo en aquellos que practican deportes que requieren un control del peso, como es el caso del boxeo, la gimnasia o las carreras de larga distancia. Además, los hombres que resultan afectados por este tipo de desórdenes suelen ser aquellos que alguna vez sobrepasaron el peso ideal y que ahora se encuentran obsesionados con no volver a ganarlo o por sufrir discriminación por su obesidad.
Por otra parte, tanto los hombres como las mujeres afectados de bulimia o de anorexia, pueden haber sufrido abusos sexuales en su infancia. Otros hombres pueden estar intentando prevenir enfermedades que hayan afectado a sus familias como ataques al corazón y muchos homosexuales desarrollan desórdenes alimenticios por intentar alcanzar el ideal de belleza o para conseguir una pareja.
Por último, es importante que estos enfermos reciban ayuda profesional especializada, aunque no hay demasiados terapeutas que se dediquen a tratar a hombres afectados por desórdenes alimenticios.
La Solución a este Problema
Debemos sentirnos privilegiados de comer todos los dÃas y darle gracias a Dios por esto, cada dÃa ya que, en paÃses subdesarrollados, más especÃficamente en zonas de Ãfrica, Sudamérica y Asia, existe la muerte por desnutrición, la cual lleva al retraso intelectual y fÃsico de los niños, el cual no se puede recuperar y la muerte mas temprana acortando la esperanza de vida; además predispone al organismo a ser afectado por enfermedades.
Dios te ama tal como sos (Jer.31:3 ), Él te creo desde el vientre de tu mama (Jer.1:3) y no le importa tu condición e imagen fÃsica (Ro. 2:10-11). El quiere que lo escuches, que lo sigas y no te dejes llevar por los modelos “standars†de ropa, idealización de la sociedad, tu familia, amigos que por hacernos un chiste o un bien diciendo “esos rollitos de más†caemos en la bulimia y anorexia.
Dios te dio tu cuerpo (1ª Cor.6:19-20) para que lo ames y lo cuides ya que adentro llevas el Espiritu Santo, nuestro ayudador y fortalecedor en los momentos mas angustiantes.
Si te han pasado o esta pasando o conoces a alguien avisale y avisate que Dios te ama tal como sos.
No tenés que avergonzarte de tu cuerpo o de este problema que puede afectar a cualquiera.
Para tener en cuenta:
Aunque la producción mundial es suficiente para proporcionar una dieta adecuada a todas las personas, cientos de millones se encuentran en estado de desnutrición debido a que no consumen lo mÃnimo de calorÃas necesarias. Esto es un problema que radica en la desigual distribución en la población
El tabaquismo, la obesidad, el sedentarismo y el consumo de alcohol representa un 13% de la mortalidad. El ambiente hostil que, desde la infancia sufre la gente pobre es un factor mucho mas determinante.